Cuentos para educar: “Caperucita roja”

Virgilio Postigo
9 min readJan 2, 2023

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El Lobo Feroz disfrazado engaña a Caperucita, ilustración de Carl Offterdinger

1) Introducción

Este escrito forma parte de una serie de artículos denominados Cuentos para educar donde presentaré cuentos clásicos adaptados a los niños para ofrecerles una historia divertida y con enseñanzas fáciles de entender. Cada uno de ellos puede utilizarse como material educativo para ayudar a los niños a desarrollar valores y lecciones importantes para la gestión de sus vidas. Puedes utilizarlos con los niños de la manera siguiente:

  • 1) Primero que lean el cuento que se incluye y que respondan una serie de preguntas relacionadas con el mismo, repasar las respuestas con ellos.
  • 2) A continuación, que hagan un resumen del cuento con sus propias palabras y sin tener el texto delante, revisar el resumen con ellos.
  • 3) Por último, contrastar con los niños las enseñanzas que han aprendido del texto. Se sugiere realizarles unas preguntas y explicarles después un resumen de las enseñanzas. También se propone aplicar las enseñanzas del cuento a un ejemplo de la vida diaria de los niños. En el caso de este cuento, la aplicación que te propongo es utilizarlo para educar a los niños y jóvenes en el uso seguro y responsable de Internet y las redes sociales.

Otro posible uso de estos artículos sería utilizarlos para el fomento a la lectura, y también para el trabajo de la comprensión lectora de los textos, que es un aspecto que la mayoría de los niños tienen que mejorar.

2) Lectura del cuento “Caperucita roja”

Había una vez una niñita en un pueblo, la más buena que jamás se hubiera visto, su madre la quería con locura y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperuza roja, le gustaba tanto que nunca se la quitaba, y por eso todos la llamaban Caperucita Roja.

Un día su madre cocinó unas tortas y le dijo:

— Ve a ver cómo está tu abuela, pues he oído que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla que le sentarán bien. Pero ten cuidado al atravesar el bosque, no te salgas del camino y no hables con extraños.

Caperucita Roja partió en seguida a ver como estaba su abuela que vivía en otro pueblo. Tras un rato recorriendo el bosque se encontró con un lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca. En su lugar, le preguntó a dónde iba. La pobre niña, que no sabía lo peligroso que era detenerse a hablar con un lobo, le dijo:

— Voy a ver a mi abuela para ver cómo está porque dicen que ha estado enferma, le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.

— ¿Vive muy lejos? — le preguntó el lobo.

— ¡Oh, sí!, dijo Caperucita Roja, más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.

— ¡Oh, eso es estupendo! — dijo el astuto lobo —. Yo también vivo por allí. Te echo una carrera a ver quién llega antes. Cada uno iremos por un camino diferente. ¿Te parece bien?

El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba. El lobo llegó enseguida a la casa de la abuela y golpeó en su puerta: ¡Toc! ¡Toc!

— ¿Quién es?

— Soy yo, vuestra nieta, Caperucita Roja — dijo el lobo, disimulando su voz — traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre os envía para que os repongan de vuestra enfermedad.

La buena de la abuela, que estaba en cama porque se sentía indispuesta, contestó gritando:

— ¡Que buena eres! Tira de la aldaba y la puerta se abrirá.

El lobo tiró de la aldaba, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la devoró en un santiamén, pues hacía más de tres días que no comía. Luego cerró la puerta y fue a acostarse en la cama de la abuela, esperando a Caperucita Roja, un rato después la niña llegó y golpeó la puerta: ¡Toc! ¡Toc!

— ¿Quién es?

Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, se tranquilizó y contestó:

— Soy yo, vuestra nieta, Caperucita Roja, os traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre os envía para que os reponga de vuestra enfermedad.

El lobo le gritó, suavizando un poco la voz:

— ¡Que buena eres! Tira de la aldaba y la puerta se abrirá.

Caperucita roja tiró de la aldaba y la puerta se abrió. Al verla entrar, el lobo le dijo, ocultándose debajo de la manta:

— Deja la torta y el tarrito de mantequilla en la repisa y ven a acompañarme, el verte cerca seguro que me hará bien.

Caperucita roja se tumbó en la cama al lado de su abuela, y quedó muy asombrada al ver la forma de la anciana en camisón. Entonces le dijo:

— Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!

— Son para abrazarte mejor, hija mía.

— Abuela, ¡qué piernas tan grandes tienes!

— Son para correr mejor a tu lado, hija mía.

— Abuela, ¡qué orejas tan grandes tienes!

— Son para oírte mejor, hija mía.

— Abuela, ¡que ojos tan grandes tienes!

— Son para verte mejor, hija mía.

— Abuela, ¡qué dientes tan grandes tienes!

— ¡Son para comerte mejor!

Y diciendo estas palabras, el lobo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió.

3) Actividades que pueden hacer los niños con este cuento

3.1) Responder las siguientes preguntas relacionadas con el cuento

  • ¿Por qué le llaman Caperucita Roja a la protagonista del cuento?
  • ¿Por qué va a visitar Caperucita Roja a su abuela?
  • ¿Por qué no se come el lobo a Caperucita Roja cuando se la encuentra en el bosque?
  • ¿Por qué le dice Caperucita Roja al lobo dónde va en vez de ocultarle esa información?
  • ¿Qué virtudes demuestra Caperucita Roja en el cuento? ¿Qué errores comete?
  • ¿Qué error comete la madre de Caperucita Roja?
  • ¿Qué información utiliza el lobo para que la abuela le deje pasar creyendo que es Caperucita Roja?

3.2) Después de haber respondido las preguntas anteriores, hacer un resumen del cuento

3.3) A continuación revisar con los niños la enseñanza que han aprendido del texto:

  • Por ejemplo, preguntándoles: ¿Qué enseñanza has aprendido de este cuento?
  • También pidiéndoles que os expliquen si han encontrado alguna situación similar a la del cuento y como la han afrontado
  • Revisar con ellos el resumen de las enseñanzas con la ayuda de las explicaciones de la sección 4 de este artículo.
  • Finalmente, proponerles aplicar las enseñanzas del cuento a un ejemplo de la vida diaria tal como se indica en la sección 4 de este artículo. En el caso de este cuento, la aplicación que te propongo es utilizarlo para educar a los niños y jóvenes en el uso seguro y responsable de Internet y las redes sociales.

4) Enseñanzas y valores que se pueden aprender en este cuento

Este cuento enseña a los niños la importancia de no desobedecer a sus padres en asuntos de lo que tienen menos experiencia que ellos y en no confiarse en su relación con extraños. Hay varias lecciones que se pueden aprender del cuento de Caperucita Roja. Algunas de ellas son:

  • La enseñanza principal del cuento es no confiar en extraños. A pesar de las buenas palabras que el lobo le dijo a Caperucita Roja, éste escondía propósitos malvados.
  • No revelar datos personales. En su encuentro con el lobo, Caperucita Roja detalló a dónde se dirigía, con qué motivo y qué llevaba. Esto es un gran error, ya que esa información que parece inofensiva puede ser utilizada por malhechores para dañarnos a nosotros o a nuestros seres queridos.
  • No desobedecer a nuestros padres. Una de las recomendaciones de la madre de Caperucita al salir de su casa fue que tuviera precaución al atravesar el bosque y que no se apartara del camino indicado. Esto, claro está, no fue tenido en cuenta por la inocente niña, que cae en la trampa tendida por el animal y toma el atajo sugerido·
  • No confiarnos. Es adecuado y conveniente tender la mano y ofrecer confianza a los demás, pero sin olvidar que la prudencia es muy importante. Todavía en nuestros días este consejo es válido, porque hay personas malvadas como el lobo del cuento con muy malas intenciones, y debemos protegernos de ellas. Más allá de las palabras del lobo para engañar a Caperucita Roja, la niña cometió también muchas imprudencias: nunca desconfió del camino que le enseñó el lobo, y tampoco tuvo sospechas del lobo disfrazado de anciana.
  • Desde otro punto de vista, podemos agregar una moraleja más para la historia de Caperucita Roja. Esta, sin embargo, no tiene como destinatarios a los niños, sino más bien a los padres. Es la siguiente: No descuidar a los hijos por más segura que una situación parezca. Por más que la madre dio claras advertencias a la niña, esto no evitó que su vida corriera serio peligro. Es importante remarcar, entonces, que los padres no deben dar por sentada la seguridad de sus hijos nunca, por muy responsables e independientes que estos parezcan. En el cuento la madre cometió el error de dejar a Caperucita Roja andar sola por el bosque sin pensar en los peligros que esta niña inocente se pudiera encontrar.

5) Ejemplo práctico: educar a los niños y jóvenes en el uso seguro y responsable de Internet y las redes sociales

En el caso de este cuento, la aplicación que te propongo es utilizarlo para educar a los niños y jóvenes en el uso seguro y responsable de Internet y las redes sociales.

Tomamos como referencia los consejos para una buenas salud digital que el equipo de www.familiaysalud.es (dependiente de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria) pone a disposición de los usuarios de Internet para educar en un uso seguro y responsable de las nuevas tecnologías. Dichos consejos se resumen en los siguientes puntos:

Los profesionales de la salud nos recuerdan a los padres que el fomento de hábitos saludables y la educación en valores son los puntos de partida para un uso responsable de las nuevas tecnologías.

  • Recuerda que eres el EJEMPLO a seguir para tus hijos.
  • Fomenta hábitos de vida saludable.
  • Respeta las horas de sueño.
  • La igualdad de género empieza en el hogar.
  • Fomenta actividades al aire libre y EN FAMILIA.
  • Fomenta la empatía, la igualdad y el respeto a los derechos de los demás.

La policía nos recomienda a los padres supervisar y educar a nuestros hijos en un uso seguro de las nuevas tecnologías.

  • Pacta normas con tus hij@s sobre el uso de las TIC.
  • SUPERVISA lo que HACE tu hij@ cada vez que se conecta a la RED.
  • Comparte sus GUSTOS y AFICIONES.
  • Enséñale a navegar de forma RESPONSABLE por INTERNET.
  • Sitúa los DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS en un lugar de uso común.

Pero, también es muy importante que los ADOLESCENTES conozcan que

  • La SEGURIDAD empieza por usar CONTRASEÑAS complejas.
  • Lo que SUBES a la RED, se QUEDA EN LA RED. No facilites información personal. Protege TU PRIVACIDAD.
  • NO aceptes a PERSONAS DESCONOCIDAS en tus redes sociales y aplicaciones.
  • ¡TAPA TU WEBCAM! Podrían acceder a ella y conseguir imágenes tuyas.
  • RESPETA a los demás y no subas imágenes suyas sin permiso.
  • Si tienes problemas pide ayuda y si eres víctima de un delito ¡DENUNCIA!

Con estos consejos han elaborado un documento, que está visible en centros educativos y sanitarios, destinado a padres y familiares y a los propios adolescentes y jóvenes para marcar unos consejos claros con este fin.

Puedes seguir formándote en estos temas con los recursos que hay en Internet. Adjunto otros ejemplos:

  • La guía de UNICEF denominada “Su mayor influencer”. Esta guía ha sido elaborada bajo la premisa de que las familias tienen un potencial educativo enorme en el uso responsable de la tecnología y es muy importante que sean la principal influencia que tienen los niños en sus primeros pasos en el mundo digital.
  • El artículo Peligros de las redes sociales en la adolescencia.

6) Origen de este cuento

Caperucita Roja es un cuento de fantasía de transmisión oral, difundido por gran parte de Europa, que luego se ha plasmado en diferentes escritos; en primer lugar, por Charles Perrault y más tarde por los hermanos Grimm. El cuento incluido en este artículo es una adaptación de la versión de Perrault porque su trágico final, donde el lobo se come a Caperucita Roja y a su abuela, sirve para acentuar más las enseñanzas del cuento.

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© Virgilio Postigo Cubo. 2023.

Puedes leer éste y otros artículos míos en Virgilio Postigo — Medium

Este escrito forma parte de una serie de artículos donde reescribiré cuentos clásicos, para que sean fácilmente entendibles por los niños, para utilizarlos como material didáctico para enseñarles valores y otro tipo de enseñanzas que les sean útiles para la gestión de sus vidas.

También puedes acceder a material didáctico gratuito para niños de mi libro “Nico, el pequeño detective” en el siguiente enlace.

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Virgilio Postigo

Telecommunications Engineer based in Madrid, Spain. Interested in technology, writing, education, psychology, health, environment, and improvement of society.